Tras la espera mi visita se hizo realidad. El viaje a Basilea era una de las paradas obligatorias de este 2018, un reencuentro muy especial tras meses sin vernos y en el que, con una cámara desafortunadamente averiada, hice lo que pude.

La ciudad, situada en la frontera de Suiza con Francia y Alemania, ha sido un verdadero descubrimiento. La arquitectura de Herzog & de Meuron, la plaza del ayuntamiento de la ciudad o su relevante barroquismo navideño han sido objeto de mi adoración.


Segunda parada: Navidad en Colmar

Aprovechando la visita a Basilea decidimos visitar Colmar, una ciudad del noreste francés que se transforma por completo por estas fechas. Su centro histórico, repleto de adoquines, construcciones medievales y renacentistas, se ilumina por completo en diciembre proyectando en sus calles la Navidad.





Fantasía en Vitra

Sin duda alguna, la arquitectura ha tenido un gran peso en este viaje. El último día, acabando por todo lo alto, visitamos el Vitra Campus ‘un centro de producción totalmente operativo y, al mismo tiempo, un campo de experimentación para la arquitectura y el diseño’. En él nos dejamos enamorar por sillas de grandes como Mies van der Rohe o Le Corbusier y edificios de Frank Gehry, Zaha Hadid o Tadao Ando, mi nuevo crush.