El pasado fin de semana, tras mucho tiempo deseándolo, tuve la oportunidad de patearme de arriba a abajo y de abajo arriba la capital de Reino Unido, y me fascinó. Volví a Madrid con la sensación de que Londres no es una capital cualquiera y mi cámara así la reflejó.

Una ciudad llena de pequeños detalles que se esconden entre sus callejones e imponentes construcciones de Norman Foster que contrastan con pequeñas fachadas de estilo Tudor. Luces, estatuas, postales o mensajes (…) en definitiva, en esta entrada he querido reflejar los pequeños detalles de Londres que han convertido estos cuatro días en algo que jamás podré olvidar.